El Gobierno del presidente Donald Trump arremetió contra la jueza federal Amy Baggio, acusándola de “promover el fanatismo ideológico de género” tras ordenar la liberación de una inmigrante transgénero mexicana recluida en un centro de detención para hombres en el estado de Washington.
En un comunicado oficial, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) acusó a Baggio de ceder ante la presión de activistas proinmigrantes y transgénero, al ignorar —según ellos— “el estado de derecho” en su decisión.
Caso de Odalis Martínez Velásquez
La liberada, Odalis Jhonatan Martínez Velásquez, fue detenida por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Tacoma el 2 de junio, después de que un juez de inmigración desestimara su solicitud de asilo. Según documentos judiciales, Martínez ingresó de manera irregular a Estados Unidos en 2023 y había sido liberada bajo la administración Biden para continuar su proceso legal.
Martínez declaró que fue víctima de secuestro y violación en México por parte del cartel de los Caballeros Templarios, debido a su identidad de género.
Polémica sobre la ubicación de reclusión
Tras su detención, fue enviada a la sección masculina del centro de Tacoma “en conformidad con la orden ejecutiva del presidente Trump y por la seguridad de las mujeres bajo custodia”, según indicó el DHS.
La subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, insistió en que solo un juez de inmigración tiene autoridad para decidir sobre la detención de Martínez, y criticó duramente a la jueza federal por actuar de manera “activista” e “ignorar la realidad biológica del sexo”.
Tensión entre el Poder Judicial y el Ejecutivo
La jueza Amy Baggio fue nombrada por el expresidente Joe Biden durante su mandato (2021-2025), y su decisión reavivó las tensiones políticas sobre los derechos de las personas transgénero detenidas y la política migratoria del actual gobierno.
En EE.UU., los jueces de inmigración forman parte del Poder Ejecutivo, al estar bajo supervisión del Departamento de Justicia.
Con información de EFE.