Santo Domingo, 11 mar (EFE). – El Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (OC-SENI) anunció la aceleración de acciones correctivas y mejoras operativas para fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico, tras el apagón general registrado el pasado 23 de febrero.
Las medidas forman parte de un informe técnico que detalla las causas del evento y las acciones que deberán ejecutar los distintos agentes del sector eléctrico.
Entre las principales disposiciones se incluyen la verificación y ajuste de los sistemas de protección en líneas de transmisión, la instalación de protecciones diferenciales de barras en subestaciones y la optimización de controles operativos en algunas unidades de generación.
Estas acciones buscan garantizar una respuesta más robusta del sistema ante variaciones o fallas, reduciendo el riesgo de interrupciones masivas.
Asimismo, se continuará acelerando el programa nacional de modernización de protección y operación de subestaciones en esquema de doble barra, iniciativa que se ejecuta desde hace dos años con el objetivo de aumentar la resiliencia del sistema eléctrico frente a contingencias.
El informe también recomienda incorporar tecnologías emergentes, como sistemas de almacenamiento de energía con baterías, que podrían apoyar servicios auxiliares del sistema, especialmente en la regulación de frecuencia y los procesos de recuperación tras fallas.
Como parte del plan de acción, se anunció la creación de un comité de seguimiento que se reunirá el tercer miércoles de cada mes para evaluar el avance de las medidas y garantizar su implementación en los plazos establecidos.
El comité estará integrado por el Ministerio de Energía y Minas, la Superintendencia de Electricidad, el Organismo Coordinador, la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) y las distribuidoras Edenorte, Edesur y EDE Este, además de generadores privados y estatales como Punta Catalina y Egehid.
Según el informe, al momento del evento el sistema operaba en condiciones normales, con 2,836.83 megavatios (MW) de generación sincronizada y una demanda abastecida de 2,667.05 MW, lo que representaba una reserva operativa de 169.78 MW (6.4 %).
El análisis técnico determinó que la incidencia se produjo a las 10:50:33 de la mañana, tras una falla en la línea de transmisión de 138 kV Hainamosa-Villa Duarte.
Esta situación provocó variaciones en la frecuencia del sistema y la activación de mecanismos automáticos de protección, seguidas por la salida de algunas unidades de generación, lo que contribuyó a la pérdida de tensión.
No obstante, el informe destaca que los sistemas de protección y control instalados en los últimos años funcionaron correctamente, lo que permitió despejar la falla y facilitar la recuperación progresiva del servicio sin daños permanentes en los activos del sistema eléctrico.