Rodeados de basura, arropados por el humo y contaminación que emerge del vertedero de Duquesa, cientos de munícipes de Santo Domingo Norte transcurren su día a día en el lugar, que para ellos es una fuente de vida, y que ante una necesidad se ven obligados a ignorar el riesgo a la que exponen su salud por el alto nivel de insalubridad que caracteriza la zona.
A lo largo de los años Duquesa ha sido un foco de contaminación ambiental, sanitaria y social que perjudica a miles de dominicanos que se ven expuestos a este basurero, por lo que hace dos meses el presidente de la República, Luis Abinader, inició el cierre técnico del vertedero a fin de proteger a los ciudadanos, mitigar el impacto ambiental y avanzar hacia un modelo sostenible de gestión de los residuos sólidos.
Sin embargo, esta decisión deja al descubierto otra realidad para quienes sustentan a su familia de este negocio, ya que aseguran que el cierre definiría el destino de los que por años han logrado subsistir del trabajo realizado en el basurero.
Aunque no hay una cantidad exacta de trabajadores informales que se dedican a remover escombros para buscar objetos de valor dentro de los desechos, se estima que entre 700 y 1,000 personas se dedican a esto y, entre otras cosas, recuperan plásticos, metales, vidrios, cartones, ropa y hasta alimentos.
Al ser consultados por este medio, empleados de Duquesa coincidieron en que el cierre del vertedero significaría “dejar sin comida” a numerosas familias.
Así lo confirmó el nombrado “Cuchito”, quien se dedica a vender objetos que recupera en Duquesa, al expresar sus dudas sobre la posibilidad de que las ganancias que ellos obtienen trabajando en el basurero les sea respuesta mediante algún programa del Gobierno.
“Nada, robar y atracar y hacer de todo, porque de ahí es que viven doscientas miles de familia, millones de familia se alimentan de ahí y se buscan su dinero de ahí, imagínate tú por aquí no hay empleo, por aquí no hay zona franca. No van a buscar otra solución porque quizás ellos van a querer pagarle a uno, pero ellos no tienen con qué pagarle a uno lo que uno se busca a diario en Duquesa”, indicó Cuchito con notable decepción.
Al preguntársele por la cantidad de dinero que percibe un trabajador en un día, confirmó que trabajando desde las 8:00 de la mañana podría recibir de cuatro a cinco mil pesos.
Sin embargo, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, resaltó que el proyecto presentado por el Gobierno incorpora un componente de inclusión social para la formalización e integración de las personas recicladora, aunque no especifica cuál sería la remuneración económica que recibirían los que hoy en día obtienen su sustento del vertedero.
Trabajadores se exponen al peligro
A pesar de la suciedad, los insectos que afloran el basurero y el alto nivel de contaminación, el personal ubicado en el vertedero realiza sus labores sin ningún tipo de seguridad o protección, ya que no cuentan con herramientas que le garanticen el menor riesgo posible de contraer alguna enfermedad.
En el lugar, las personas apenas cuentan con unos guantes y unas botas, sin el uso de mascarillas, lo que los expone aún más a problemas de salud.

Ante esta realidad, el presidente de la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Luis Carvajal, enfatizó que estas personas ameritan de un acompañamiento médico-técnico, normativas formales y política de Estado para un correcto desarrollo de sus labores.
“Obligatoriamente necesitan cuatro cosas, primeramente un acompañamiento médico que verifique periódicamente cuál es su estado real de salud, segundo un acompañamiento técnico que permita orientarle para que ellos puedan desarrollar esa labor con el menor riesgo posible, tercero normativas formales que regulen el patrón de reciclaje para que no haya la necesidad de reciclar en el vertedero y luego una política de Estado dirigida tanto a reciclar como formar los recicladores y generar una economía paralela que evite que el vertedero sea la fuente por todas las implicaciones que eso tiene”, sostuvo Carvajal.
Otros modelos de reciclaje a implementar
Actualmente, elvertedero de Duquesa recibe diariamente un promedio de 5,000 a 5,500 toneladas de residuos sólidos, lo que representa más del 30 % de los residuos sólidos generados en el territorio nacional.
En la República Dominicana se producen aproximadamente 15,000 toneladas de residuos sólidos al día. En ese contexto, la cantidad de residuos que recibe el vertedero de Duquesa equivale a entre un 32 % y un 33 % del total nacional, lo que evidencia su papel central dentro del sistema de manejo de residuos del país.

Pese a que el fideicomiso DO Sostenible asegura que el país continúa registrando avances significativos en el manejo adecuado de los residuos sólidos, resaltando que más del 38% de la basura generada a nivel nacional, de un promedio estimado de 13,000 toneladas diarias, sean gestionados de manera adecuada, lo que equivale a cerca de 4,600 toneladas dispuestas correctamente cada día, experto recomienda dos modelos a adoptar para eficientizar la eliminación de la basura ante el cierre del vertedero.
El ambientalista Luis Carvajal, explicó que existen dos modelos que actualmente es una solución para los residuos sólidos, entre ellos las plantas de revalorización y el relleno sanitario que a su entender amerita de inversión y un largo proceso de seguimiento y evaluación ambiental.
El plan actual: cierre técnico y recuperación ambiental
El plan se enmarca en el Programa de Gestión Integral y Sostenible de Residuos Sólidos, impulsado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en cumplimiento de la Ley 225-20 sobre gestión integral y procesamiento de residuos.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, ha reconocido que se trata de un desafío ambiental y social de gran magnitud. No solo por la contaminación acumulada durante décadas, sino también por la situación de cientos de personas que dependían del reciclaje informal en Duquesa como medio de subsistencia.
A diferencia de intentos anteriores, el plan actual no se limita a sellar el vertedero. Las autoridades han planteado la recuperación ambiental del área y su transformación en un espacio con áreas verdes, infraestructuras deportivas y zonas recreativas, con un impacto estimado en más de 3.7 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
Explicó que la primera fase del proyecto contempla acciones prioritarias como la estabilización del terreno, el manejo de lixiviados y gases, el control de escorrentías, el perfilado y conformación de taludes, así como la cobertura y sellado de áreas críticas, creando las condiciones técnicas necesarias para la recuperación ambiental del sitio.
Dijo, además, que como parte del enfoque social e integrador, el proyecto incluye la construcción de infraestructura recreativa sobre las áreas intervenidas, entre ellas canchas deportivas, áreas infantiles, gazebos, un gimnasio al aire libre, anfiteatro y un circuito recreativo de cinco kilómetros, lo que beneficiará de manera directa a las comunidades de El Casabe y Batey Duquesa.
El proyecto incorpora además un componente de inclusión social para la formalización e integración de las personas recicladoras, así como la mitigación estimada de unas 140,000 toneladas de dióxido de carbono equivalente por año mediante la captura y aprovechamiento de gases.
Estas declaraciones revelan que de concretizarse el cierre de Duquesa sería un alivio ambiental, pero desafortunadamente, una amenaza económica para quienes su comida depende del trabajo en el vertedero.
