Horas antes de la entrada en vigor del arancel de 12.5 % impuesto por Estados Unidos a las importaciones procedentes de la República Dominicana, el presidente Luis Abinader emitió el Decreto 502-26, que prohíbe la importación de mercancías producidas mediante trabajo forzoso y crea un mecanismo para investigar y bloquear esos productos.
La medida estadounidense comenzará a aplicarse a las 12:01 de la madrugada de este viernes y forma parte de la decisión de Washington de sancionar a los países que, a su juicio, carecen de controles eficaces para impedir el comercio de bienes elaborados con trabajo forzoso.
La República Dominicana quedó incluida en el grupo gravado con el 12.5 %, la tasa más alta establecida.
Aduanas
El decreto otorga a la Dirección General de Aduanas la facultad de investigar, retener y prohibir la importación de mercancías sobre las que existan indicios de haber sido producidas mediante trabajo forzoso, mientras que el Ministerio de Trabajo actuará como órgano técnico para evaluar cada caso. También obliga a los importadores a suministrar información sobre sus cadenas de suministro.
La norma obliga además a los importadores a suministrar información sobre sus cadenas de suministro, faculta a Aduanas a retener preventivamente mercancías bajo sospecha, crea un registro de productos cuya importación haya sido prohibida y garantiza el derecho de defensa de los afectados mediante procedimientos administrativos.
En los considerandos, el decreto cita expresamente los compromisos asumidos por el país en el DR-Cafta y en convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como la necesidad de fortalecer la integridad de las cadenas de suministro y preservar la reputación comercial de la República Dominicana.
La coincidencia temporal entre ambas decisiones resulta significativa. Mientras Washington concluyó que la República Dominicana no había adoptado o aplicado de manera suficientemente eficaz una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, el Gobierno dominicano respondió el mismo día con un marco administrativo destinado precisamente a llenar ese vacío.
Aunque el decreto difícilmente alterará la aplicación del arancel que entra en vigor esta madrugada, sí constituye una señal de alineamiento con las exigencias planteadas por Estados Unidos y podría fortalecer la posición dominicana en una eventual revisión futura de las medidas comerciales.
Trabajo forzoso
El documento define el trabajo forzoso como todo trabajo o servicio exigido a un individuo bajo la amenaza de una pena cualquiera y para el cual dicho individuo no se ofrece voluntariamente, de conformidad con la definición del Convenio 29 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por el país mediante la resolución núm. 4505, del 21 de junio de 1956.
Reacciones de industriales y exportadores
La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) consideró que el país debe responder a las medidas anunciadas por los Estados Unidos con una estrategia nacional que fortalezca la competitividad del país y la confianza de sus principales socios comerciales.
El vicepresidente ejecutivo de la AIRD, Mario Pujols, señaló que el comercio internacional atraviesa una transformación regulatoria en la que los mercados ya no evalúan únicamente la calidad, el precio o el origen de los productos.
Precisó que, en la actualidad, la competitividad de los países también se mide por la solidez de su marco institucional, la trazabilidad de sus cadenas de suministro y la eficacia de sus mecanismos de cumplimiento.
Favoreció las acciones dirigidas a fortalecer el marco institucional vinculado al comercio internacional, al considerar que un entorno regulatorio moderno, predecible y alineado con las mejores prácticas internacionales fortalece la posición de la República Dominicana como socio comercial confiable.
En tanto, la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) expresó preocupación por la incertidumbre que generan los cambios en las reglas del comercio internacional, aunque confió en que las conversaciones técnicas entre ambos gobiernos permitan preservar las condiciones más favorables para las exportaciones dominicanas.
Yayo: conversaciones con EE. UU. continúan
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón, aseguró ayer que la República Dominicana y Estados Unidos continúan en conversaciones sobre el porcentaje de los aranceles y expresó su confianza en que el porcentaje aplicado a las exportaciones dominicanas pueda reducirse. En este sentido, el funcionario dijo a Diario Libre: «Nuestras conversaciones con el Estados Unidos continúan, y entendemos que al final de este proceso quedaremos en el país no hay trabajo forzoso, y que la medida de los Estados Unidos no está dirigida hacia el país. «Es una política global que nuestro principal socio comercial está aplicando y que irá estableciendo las especificaciones con cada país. Entre ellos nosotros», explicó.
