Más allá de las cifras de productividad presentadas durante la rendición de cuentas del Congreso Nacional, el principal legado de la legislatura 2025-2026 quedó reflejado en el conjunto de reformas que redefinen áreas estratégicas del Estado dominicano, encabezadas por la aprobación del nuevo Código Penal, una modificación esperada durante décadas y que entrará en vigor el próximo 3 de agosto.
Durante el acto conjunto de rendición de cuentas, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, sostuvo que la actualización del Código Penal coloca a la República Dominicana “a la altura de las circunstancias del siglo XXI”, al sustituir una legislación que había quedado rezagada frente a las nuevas modalidades delictivas, especialmente los delitos tecnológicos. El legislador afirmó que esta reforma dota al sistema de justicia de herramientas más acordes con la realidad actual y representa uno de los mayores logros del período legislativo.
La reforma penal formó parte de un ciclo de cambios normativos impulsados durante la legislatura agosto 2025-agosto 2026, en la que el Senado aprobó 416 iniciativas, de las cuales 122 correspondieron a proyectos de ley y 58 fueron posteriormente promulgadas por el Poder Ejecutivo, consolidando uno de los períodos de mayor producción legislativa de los últimos años.

Las reformas que marcaron la legislatura
Entre las iniciativas de mayor impacto aprobadas por el Congreso figuran la modificación del Código Penal; la reforma al Código Procesal Penal para armonizar el sistema de persecución penal; la creación del Ministerio de Justicia; la reforma a la Ley de Contrataciones Públicas; la Ley Orgánica de Fiscalización y Control del Congreso Nacional; la Ley de Intermediación Inmobiliaria y Publicidad Engañosa; las modificaciones a la Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos para fortalecer los controles sobre el financiamiento político; y los cambios a la Ley 118-21 para facilitar la terminación de obras públicas paralizadas.
También fueron aprobadas iniciativas de carácter económico y presupuestario, como la Ley de Presupuesto General del Estado para 2026 y otras medidas orientadas al crecimiento económico.

Productividad legislativa respaldada por consenso
De los Santos atribuyó estos resultados al trabajo coordinado entre ambas cámaras y destacó que el Senado agotó la totalidad de las 60 sesiones convocadas durante el período, además de miles de horas de trabajo en las distintas comisiones legislativas. Según afirmó, ese desempeño permitió construir consensos para aprobar reformas consideradas prioritarias para la institucionalidad y el fortalecimiento del Estado.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, informó que ese órgano celebró 88 sesiones del pleno y que las 71 comisiones permanentes, especiales y bicamerales desarrollaron 1,194 actividades de trabajo, acumulando más de 1,200 horas de estudio de proyectos e interacción con distintos sectores de la sociedad. Según explicó, esa dinámica permitió avanzar en la aprobación de iniciativas que respondieron a demandas de diversos ámbitos nacionales.
Más allá de las cifras
Aunque ambos presidentes resaltaron avances administrativos, financieros e institucionales, incluyendo certificaciones de calidad, transparencia y fortalecimiento de la gestión pública, el balance de la legislatura quedó marcado principalmente por el paquete de reformas jurídicas aprobado durante el período, cuyo impacto comenzará a reflejarse en los próximos meses con la entrada en vigencia de varias de esas disposiciones, especialmente el nuevo Código Penal.
