Recibirán alimentos enlatados y secos, bebidas para hidratación, insumos infantiles y artículos de higiene y cuidado personal.
- Aunque el centro ya está habilitado y disponible para recibir aportes de ciudadanos e instituciones, hasta el momento no ha llegado una sola donación.
Santo Domingo.– La Armada de República Dominicana habilitó un Centro de Acopio de ayuda humanitaria para Colombia en la Base Naval “27 de Febrero”, en Santo Domingo Este, con el objetivo de recibir donaciones destinadas a las familias afectadas por el reciente terremoto registrado en ese país.
El centro funciona todos los días, de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, y recibe alimentos, productos de higiene y otros artículos de primera necesidad.
- El centro está ubicado en la Base Naval “27 de Febrero”.
¿Qué se puede donar?
De acuerdo con la Armada, se estarán recibiendo alimentos enlatados y no perecederos, alimentos secos, líquidos de hidratación, insumos para niños, artículos de cuidado infantil y productos de higiene personal.
La apertura del centro forma parte de las medidas de asistencia humanitaria dispuestas por el Gobierno dominicano en respuesta a una solicitud preliminar de apoyo internacional canalizada a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Aún no llegan aportes
Aunque el centro ya está habilitado y disponible para recibir aportes de ciudadanos e instituciones, hasta el momento no ha llegado una sola donación.
Las autoridades mantienen abierto el punto de recepción en el horario establecido, a la espera de las contribuciones que serán destinadas a las comunidades afectadas en Colombia.
Sobre movimiento telúrico en Colombia
El terremoto que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 alcanzó una magnitud de 7.4, de acuerdo con estimaciones citadas por Reuters a partir del Servicio Geológico de Estados Unidos. El movimiento tuvo una profundidad cercana a los 100 kilómetros y afectó principalmente el occidente colombiano y la región cafetera.
El fenómeno provocó graves daños en viviendas, centros de salud y otras infraestructuras, especialmente en ciudades como Pereira y Cali, además de otras zonas de los departamentos del occidente del país. Las autoridades declararon una emergencia nacional para concentrar los esfuerzos en la búsqueda de sobrevivientes, atención de heridos y asistencia a las comunidades perjudicadas.
Hasta este miércoles 12 de agosto, los reportes disponibles situaban en más de 250 las personas fallecidas, mientras que más de 3,700 resultaron heridas. Además, unas 9,550 viviendas quedaron destruidas y más de 30,000 familias habían sido afectadas por el desastre, según cifras recogidas durante las operaciones de emergencia.
Tras el movimiento principal se han registrado numerosas réplicas, lo que ha mantenido en alerta a la población y complicado las labores de rescate. Equipos especializados, autoridades y voluntarios continúan buscando personas entre los escombros, particularmente en las zonas donde se produjeron derrumbes de edificaciones.
«Colombia se encuentra en una región de alta actividad sísmica debido a la interacción de varias placas tectónicas».
El Servicio Geológico Colombiano ha explicado anteriormente que en el territorio se registran alrededor de 2,500 sismos al mes, aunque la gran mayoría son de baja magnitud y no son percibidos por la población.
La magnitud de la emergencia también ha generado una respuesta internacional. Países y organismos han comenzado a movilizar ayuda humanitaria; entre ellos, la Unión Europea anunció dos millones de euros para apoyar a las comunidades afectadas y las labores de recuperación.
