República Dominicana anunció este miércoles su adhesión a la Declaración de Consenso de Ginebra, una iniciativa internacional que plantea como ejes la protección de la vida, la salud de las mujeres, el fortalecimiento de la familia y el respeto a la soberanía de los Estados.
Con esta decisión, el país respalda la posición de que el aborto no constituye un derecho reconocido por el derecho internacional ni existe una obligación internacional para que los Estados lo financien o faciliten. Asimismo, reafirma que cada nación tiene la potestad de establecer sus políticas en materia de salud reproductiva de acuerdo con su Constitución, legislación y realidad nacional.
La adhesión coloca a República Dominicana junto a los países que defienden este enfoque en escenarios de discusión internacional y supone una definición política y diplomática sobre asuntos relacionados con la salud reproductiva, la familia y la protección de la vida.
Sin embargo, la Declaración de Consenso de Ginebra no es un tratado internacional ni genera obligaciones jurídicas vinculantes para los países que la suscriben. Su alcance es principalmente político y diplomático, por lo que sirve como una posición que los Estados pueden sostener en organismos y foros internacionales.
El Gobierno dominicano sostuvo que la decisión es compatible con el ordenamiento jurídico nacional y responde a la defensa de la capacidad de cada Estado para establecer sus propias políticas públicas, sin que estas sean determinadas por obligaciones internacionales que no hayan sido asumidas mediante instrumentos jurídicos vinculantes.
Con su adhesión, República Dominicana reafirma así una postura basada en la soberanía nacional y el respeto al marco constitucional y legal dominicano, al tiempo que se incorpora formalmente a una iniciativa internacional que promueve estos principios en los debates sobre salud, familia y derechos reproductivos.
