03112025 Palacio Nacional de la Republica Dominicana - Samil Mateo Dominici

El Palacio Nacional es, por definición, uno de los principales símbolos del poder político dominicano, pero sus salones también han servido para contar historias que poco tienen que ver con decretos, reuniones de gobierno o actos protocolares.

A lo largo de los años, sus espacios han aparecido en producciones cinematográficas y audiovisuales que utilizaron la arquitectura de la Casa de Gobierno para representar desde La Habana de Batista hasta escenarios vinculados con la historia política dominicana.

Entre las producciones que han utilizado el Palacio Nacional como locación figuran “El Padrino II” (1974), “Havana” (1990), “The Lost City” (2005), “La fiesta del Chivo” (2005), “The Good Shepherd” (2006), “El infierno y la gloria” —también conocida como “El Teniente Amado”— (2013) y “Del Color de la Noche” (2015). En el terreno musical, uno de los casos más recordados es el videoclip “Baila Casanova” de Paulina Rubio, grabado en el Palacio en 2002.

1. “El Padrino II”: el Palacio convertido en La Habana de 1958

El primer gran antecedente se remonta a 1974, cuando Francis Ford Coppola llevó a República Dominicana parte del rodaje de The Godfather Part II. La producción necesitaba recrear acontecimientos ocurridos en Cuba durante los últimos días de la dictadura de Fulgencio Batista, pero las condiciones políticas impedían filmar en la isla.

El Salón de las Cariátides del Palacio Nacional fue utilizado para representar el Palacio Presidencial de La Habana. Allí se filmó la secuencia de la fiesta de Año Nuevo del 31 de diciembre de 1958, en la que Michael Corleone descubre la traición de su hermano Fredo. También se recreó la huida de Batista y sus seguidores tras el triunfo de la Revolución cubana.

La filmación tuvo además una participación dominicana curiosa. Ellis Pérez, quien posteriormente relató su experiencia, contó que él y otros dominicanos participaron como extras en la escena del Palacio. El comentarista deportivo Johnny Naranjo incluso apareció vestido de general. La producción de Coppola dejó, además, una experiencia técnica para trabajadores dominicanos que participaron en diferentes áreas del rodaje.

2. “Havana”: otra vez Cuba, pero desde Santo Domingo

En 1990, el Palacio Nacional volvió a transformarse cinematográficamente en una sede del poder cubano con Havana, dirigida por Sydney Pollack y protagonizada por Robert Redford y Lena Olin.

La película fue rodada parcialmente en República Dominicana para recrear la Cuba previa a la Revolución. El Palacio Nacional fue una de las locaciones utilizadas para conseguir la apariencia de la sede presidencial cubana. La arquitectura del edificio fue precisamente uno de los elementos que ayudaron a los realizadores a recrear La Habana sin filmar en Cuba.

El caso resulta particularmente llamativo porque no era la primera vez que el edificio dominicano asumía el papel de un palacio cubano en una producción internacional.

3. “La fiesta del Chivo”: el Palacio regresa a la Era de Trujillo

En 2004, durante el rodaje de La fiesta del Chivo, el Palacio Nacional volvió a abrir sus puertas al cine. La película, dirigida por Luis Llosa y basada en la novela homónima de Mario Vargas Llosa, recrea los últimos años de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo y el ambiente político y social que rodeó su asesinato.

El Salón de las Cariátides fue utilizado para rodar una fiesta organizada por el personaje de Trujillo. El propio Vargas Llosa viajó a Santo Domingo para observar parte del rodaje y manifestó su impresión al ver recreada en imágenes la historia que había llevado a la literatura.

En este caso, la utilización del Palacio tenía un significado diferente al de El Padrino II y Havana: ya no se trataba de representar otro país, sino de reconstruir visualmente un período de la propia historia dominicana.

4. “The Lost City”: Andy García también encontró su Habana en el Palacio

En 2005, el actor y director Andy García utilizó nuevamente escenarios dominicanos para The Lost City, película ambientada en La Habana durante los años de la Revolución cubana.

El Palacio Nacional de Santo Domingo figura entre las locaciones de rodaje de la película, junto con otros espacios del país, como Boca Chica, Santiago y la Zona Colonial.

García explicó posteriormente que República Dominicana ofrecía elementos arquitectónicos y paisajísticos que permitían recrear La Habana. El Palacio Nacional fue particularmente importante porque su diseño guardaba similitudes con la arquitectura de un palacio presidencial cubano.

5. “The Good Shepherd”: Robert De Niro llevó a Matt Damon y Angelina Jolie al Palacio

El edificio también fue utilizado por una producción vinculada al cine de espionaje. En 2006, el Palacio Nacional sirvió como escenario para The Good Shepherd, dirigida por Robert De Niro y protagonizada por Matt Damon y Angelina Jolie.

La filmación ocupó específicamente los salones de Embajadores y de las Cariátides, en el tercer nivel de la sede presidencial. Las actividades oficiales del Palacio fueron reducidas durante el rodaje y se restringió temporalmente el acceso de funcionarios, empleados y prensa.

La producción convirtió por unos días espacios destinados habitualmente a actos oficiales en escenarios para una historia relacionada con los orígenes de la inteligencia estadounidense.

6. “El infierno y la gloria” / “El Teniente Amado”: la historia dominicana entra al Palacio

El cine dominicano también encontró en el Palacio un escenario natural para contar su propia historia. En 2012 se rodaron allí escenas de El infierno y la gloria, posteriormente estrenada como El Teniente Amado y conocida internacionalmente como Kill the Dictator.

La cinta, dirigida por el dominicano Félix Limardo, con guion de Huchi Lora y protagonizada por Amaury Nolasco, recrea la vida del teniente Amado García Guerrero, uno de los militares que participaron en la conspiración que terminó con el ajusticiamiento de Trujillo en 1961.

Para el rodaje fueron utilizados los salones de las Cariátides, Verde, de Embajadores y del Consejo de Gobierno, además de áreas de la Guardia Presidencial.

La producción tuvo un presupuesto anunciado de RD$50 millones y contó con 43 actores dominicanos y siete extranjeros, de acuerdo con informaciones publicadas durante el rodaje.

7. “Del Color de la Noche”: Peña Gómez llega a la pantalla desde escenarios reales

En 2015, el Palacio Nacional volvió a aparecer en una producción dominicana de carácter histórico con Del Color de la Noche, película de Agliberto Meléndez inspirada en la vida del líder político José Francisco Peña Gómez.

La Dirección General de Cine confirmó que el rodaje se realizó en escenarios reales vinculados con la vida política de Peña Gómez, entre ellos el Palacio Nacional, la Casa Nacional del Partido Revolucionario Dominicano y Radio Televisión Dominicana.

La cinta recorre 61 años de historia, desde 1937 hasta la muerte de Peña Gómez en 1998, y utiliza esos espacios para reconstruir distintos momentos de la vida pública dominicana.

8. Paulina Rubio: cuando el Palacio se convirtió en escenario musical

Pero el cine no ha sido la única expresión del entretenimiento que ha entrado a la Casa de Gobierno. En 2002, la cantante mexicana Paulina Rubio convirtió el Palacio Nacional en escenario de su videoclip “Baila Casanova”.

El video, correspondiente a la versión en español de Casanova, fue filmado en el Palacio durante el otoño de 2002. La producción estuvo dirigida por el colombiano Simón Brand, quien también trabajó posteriormente con importantes artistas latinoamericanos.

La grabación tiene un detalle que la hace particularmente curiosa: Rubio aparece bailando y compartiendo escenas con camareros, mientras la producción aprovecha los espacios y la decoración del Palacio para construir una atmósfera elegante y teatral. Una fuente contemporánea también documentó que la cantante había realizado allí una escena de “Sexual Lover”, la versión en inglés de la misma canción.

Años después, Diario Libre volvió a recordar “Baila Casanova” como uno de los usos inusuales que ha tenido el Palacio Nacional, junto a otros acontecimientos alejados de su tradicional función institucional.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *