El acelerado crecimiento de estos negocios desplaza de manera continua a los nacionales gracias al apoyo de su gobierno, mientras que los naturales sienten el abandono del suyo.
El comercio dominicano encara una relación de asimetría económica frente a los comerciantes chinos al asegurar que la competencia “desleal” de establecimientos chinos afecta el mercado formal y tradicional del país, atribuyendo incluso el cese de sus operaciones a este fenómeno.
“Los chinos han copado todo lo que es el comercio y los negocios aquí en República Dominicana. Iniciaron con tiendas en algunos lugares, ahora están en el país entero y nosotros no entendemos cómo los chinos se han expandido tanto”, es la denuncia que expuso Fernando Pinales, presidente de la Confederación Dominicana de la Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme).
Desde su perspectiva, el acelerado crecimiento de estos negocios desplaza de manera continua a los nacionales gracias al apoyo de su gobierno, mientras que los naturales sienten el abandono del suyo.
Tan solo unos días antes, el presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, reveló que la cantidad de comercios chinos en el país asciende a más de mil y gran parte de estos no cumplen con la permisología establecida, operando con regularidad.
Al acusarlos de incursionar en distintas áreas del comercio sin supervisión regulada, también confesó que el Estado dominicano no realiza las acciones sancionarias correspondientes para apoyar a los locales, orillándolos al cese de sus operaciones.
“Esto está provocando que los comerciantes tradicionales dominicanos estén cerrando sus puertas”, sostuvo en aquel entonces.
Acciones
Aunque exige regularlos a las leyes dominicanas de la misma forma que sucede con el comercio local, Pinales indicó que, en conjunto con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), han empezado a tomar medidas disciplinarias a través de una “mesa de negocios ilícitos” para presentar sus denuncias.
Entre esas medidas mencionó cómo el Ministerio de Trabajo intervino dos negocios para que tengan los empleados inscritos en la Tesorería de Seguridad Social y contratar personal dominicano.
La empresaria Laura Peña Izquierdo, presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom), sostuvo que a grosso modo todas las empresas con sede en el territorio nacional deben operar bajo una competencia leal, cumpliendo con los requerimientos establecidos, desde el pago de impuestos hasta el pago de la Seguridad Social.
“Aquí todas las empresas tenemos que cumplir reglamentos y tenemos que cumplir con el tema de pago de nuestros impuestos, el pago de la Seguridad Social, y solamente se puede hacer negocio de esa manera. Entonces, todos, no importa qué tipo de comercio sea, tienen que cumplir las reglas del juego”, manifestó.
