Lindsay Clancy volverá este martes ante una corte de Massachusetts, semanas después de que un juez declarara nulo el juicio que enfrentaba por la muerte de sus tres hijos pequeños.
La audiencia, encabezada por el juez William Sullivan, abordará asuntos pendientes del caso y la posibilidad de que Clancy sea sometida nuevamente a juicio. Sin embargo, la decisión de iniciar un nuevo proceso corresponde al fiscal de distrito del condado de Plymouth, Timothy Cruz.
Clancy enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado en Massachusetts. La Fiscalía tampoco ha informado si buscará llevarla nuevamente ante un jurado.
La defensa busca evitar otro juicio
Los abogados de Clancy presentaron la semana pasada una moción para solicitar que se desestimen los cargos de asesinato, argumentando que un segundo juicio violaría sus derechos y la protección contra el doble enjuiciamiento.
La defensa también pidió al juez que emita un fallo de inocencia por falta de responsabilidad penal, bajo el argumento de que la Fiscalía no presentó pruebas suficientes para demostrar que Clancy fuera penalmente responsable de sus actos.
Otra posibilidad que podría discutirse es un acuerdo de culpabilidad para evitar un nuevo juicio.
El abogado defensor Kevin Reddington dijo que está dispuesto a negociar con los fiscales, aunque estableció que no aceptaría un acuerdo que implique que Clancy cumpla una pena de prisión.
También cuestionan a un integrante del jurado
Entre los asuntos que podrían ser tratados durante la audiencia figura una petición de la defensa relacionada con el único miembro del jurado que impidió alcanzar un veredicto unánime.
Los abogados solicitaron que el juez investigue con mayor profundidad a ese jurado, incluyendo la obtención de algunos de sus registros de teléfono celular y un interrogatorio.
El juez Sullivan había señalado anteriormente que le gustaría que el caso pudiera volver a juicio más adelante este otoño, pero esa posibilidad dependerá de la decisión de la Fiscalía.
Por ahora, la audiencia de este martes representa un nuevo paso para determinar qué ocurrirá con el caso después de que el primer juicio terminara sin un veredicto.
