El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó que la Federal Bureau of Investigation viajará a la isla para colaborar en la investigación del incidente de una lancha rápida procedente de Estados Unidos que, según las autoridades cubanas, transportaba armamento.
Durante una comparecencia pública, el mandatario reconoció por primera vez que han existido contactos entre los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos tras el suceso. Díaz-Canel afirmó que, según la versión oficial de La Habana, el hecho corresponde a “una infiltración armada con fines terroristas, financiada y organizada desde territorio de Estados Unidos”.
De acuerdo con el relato de las autoridades, el pasado 25 de febrero tropas guardafronteras cubanas interceptaron una lancha rápida procedente de Estados Unidos en aguas territoriales cubanas, en la que viajaban 10 personas y se transportaba una gran cantidad de armamento.
El Ministerio del Interior de Cuba señaló que desde la embarcación se abrió fuego contra los guardafronteras, quienes respondieron al ataque.
Como resultado del enfrentamiento, cuatro tripulantes de la lancha murieron en el lugar, mientras que otros seis resultaron heridos, según el informe oficial difundido por el Gobierno cubano.
Las autoridades indicaron que la investigación continúa y que la participación del FBI busca contribuir al esclarecimiento de los hechos relacionados con este incidente.