El presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, contrastó la gestión de su gobierno con la actual administración del presidente Luis Abinader, afirmando que cuando asumió la Presidencia de la República conocía los nudos de producción que impedían el desarrollo nacional y actuó con planificación, imaginación y sentido de Estado.
“A mí el dinero me rendía porque yo no boté dinero. Es muy fácil gobernar con préstamos, pero estos préstamos hay que pagarlos con intereses”, expresó.
Sostuvo que la República Dominicana vive una “quiebra técnica”, producto de un modelo de gestión que se sostiene en endeudamiento para gasto corriente, aumento descontrolado de la nómina pública, pensiones irregulares, altas transferencias al sector eléctrico y un pago de intereses que consume los recursos que deberían destinarse a inversión y generación de riqueza.
“Este país está tomando dinero prestado para pagar intereses. Eso, en cualquier empresa, es una quiebra. Y aunque el Estado no quiebra formalmente, técnicamente la República Dominicana está quebrada”, sentenció el dos veces presidente de la República.
Danilo Medina explicó cómo, tras rescindir un contrato oneroso de concesión de peajes, creó RD Vial, tomó financiamiento sobre la base de esos ingresos y logró ejecutar la transformación vial del país sin recurrir al despilfarro.
Danilo Medina defendió con firmeza la construcción de la generadora de electricidad Punta Catalina, asegurando que hoy genera al Estado dominicano más de 550 millones de dólares anuales, entre beneficios directos y reducción en la compra de energía, y recordó que la planta ya está totalmente pagada.
“Imagínense este país sin Punta Catalina. Hoy es la planta más rentable que tiene el Estado, aunque quienes la desacreditaron son los mismos que ahora se benefician de ella”, afirmó.
Criticó además que el actual gobierno haya ignorado los planes dejados para la ampliación del complejo energético y la modernización total de las redes eléctricas, lo que, según dijo, explica las elevadas pérdidas del sistema.
El presidente del PLD también recordó la renegociación del contrato con Barrick Gold, destacando que defendió la soberanía sobre los recursos naturales y logró mayores beneficios para el país.
“El oro del subsuelo dominicano pertenece a los dominicanos. No acepté un contrato injusto y negociamos hasta que el Estado comenzó a recibir lo que le correspondía”, señaló.
Danilo Medina cuestionó la intención del gobierno de impulsar una reforma fiscal en medio de escándalos de corrupción y mala administración.
“Este gobierno no tiene calidad moral para imponer una reforma fiscal cuando convierte el dinero del Estado en gasto corriente y protege la evasión”, afirmó.
Indicó que el déficit fiscal supera los 400 mil millones de pesos, y que el país se encamina a pagar más de mil millones de pesos diarios solo en intereses de la deuda.
“Estamos pagando la aventura del llamado cambio”
El exmandatario atribuyó la situación actual a la decisión de sustituir un modelo que, según afirmó, redujo la pobreza, creó empleo y posicionó al país como referente regional.
“Cuando oía hablar de cambio yo decía: ¿y qué diablos es lo que van a cambiar? Cambiaron un país que iba bien por una aventura, y hoy estamos pagando esa aventura”, expresó.
Recordó que durante sus gobiernos la pobreza se redujo a la mitad, se erradicó el analfabetismo, se creó más de un millón de empleos y se impulsó el desarrollo productivo en provincias como Valverde, hoy convertida en un eje económico del Cibao Noroeste.