La madre de Jean Andrés Pumarol Fernández aseguró que su hijo padecía un brote psicótico al momento del incidente ocurrido el 23 de julio de 2025 en el condominio Dorado IV, en el ensanche Naco, en el que falleció Ivonne Handal Abugabir y otras cinco personas resultaron heridas.
Johanna Fernández sostuvo que su hijo fue diagnosticado con esquizofrenia paranoide, condición respaldada por informes del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif). La mujer afirmó que Pumarol Fernández estaba medicado y bajo tratamiento constante, y que nunca había mostrado conductas agresivas anteriormente.
“Estamos destrozados por la víctima, pero mi hijo está enfermo. Esto no es mentira”, declaró Fernández, haciendo un llamado a garantizar atención adecuada para personas con enfermedades mentales dentro del sistema penitenciario.
Informe médico divide posiciones
El informe sobre la condición mental del imputado ha generado diferencias entre la defensa y la acusación. El abogado Miguel Valerio, representante de la familia de la víctima, afirmó que los documentos indican que Pumarol Fernández tiene capacidad para comprender los hechos y enfrentar un juicio de fondo, y que no se trata de una condición mental permanente.
Por su parte, el abogado Richard Martínez, defensor del imputado, reiteró que su cliente sufrió un brote psicótico al momento de los hechos, lo que le impedía ser consciente de sus actos. La defensa solicita que sea declarado inimputable y que el caso sea conocido bajo un procedimiento especial con medidas de seguridad en lugar de prisión.