Santo Domingo.– Frente a la creciente preocupación social por los feminicidios y la violencia de género, la legislación dominicana establece sanciones severas para quienes cometen este crimen.
De acuerdo con el nuevo Código Penal, el feminicidio puede ser castigado con penas de hasta 40 años de prisión, las cuales pueden acumularse hasta un máximo de 60 años cuando concurren varios delitos graves, disposiciones que entrarán en vigencia a partir de agosto de 2026.
Con la promulgación del nuevo Código Penal, el Estado dominicano tipifica por primera vez de forma expresa el feminicidio como un delito independiente, reconociéndolo como la muerte de una mujer por razones asociadas a su género, sin importar la relación entre la víctima y el agresor ni el lugar donde ocurra el hecho.
Según esta normativa, el feminicidio será sancionado con penas de prisión mayor que oscilan entre 30 y 40 años, además de multas que van desde 50 hasta 1,000 salarios mínimos del sector público.
Medidas y limitaciones en la lucha contra el feminicidio
La ley contempla también el feminicidio agravado, aplicable cuando concurren circunstancias especiales, como que la víctima sea menor de edad, adulta mayor, persona con discapacidad, o cuando el crimen se comete con extrema violencia o en un contexto de violencia reiterada. En estos casos, la pena puede fijarse en el máximo de 40 años de prisión mayor.
Medidas y limitaciones en la lucha contra el feminicidio
Cuando el feminicidio se comete junto a otros crímenes graves —como violencia intrafamiliar reiterada, tortura, violación sexual, secuestro o asociación de malhechores— la legislación permite la acumulación de condenas, con un tope máximo de 60 años de prisión, establecido como el límite general de cumplimiento para delitos múltiples de extrema gravedad.
Este endurecimiento del régimen sancionador busca enviar un mensaje claro de intolerancia frente a la violencia de género. Sin embargo, especialistas en derecho y organizaciones sociales coinciden en que el aumento de las penas, por sí solo, no garantiza la reducción de los feminicidios, si no va acompañado de políticas de prevención efectiva, protección oportuna a las víctimas, investigaciones rigurosas y un sistema judicial que actúe con rapidez y perspectiva de género.
Mientras el país continúa el debate sobre cómo frenar la violencia contra las mujeres, el nuevo marco legal deja claro que el feminicidio figura entre los delitos más severamente castigados en la República Dominicana, con consecuencias penales que pueden marcar de por vida a quien resulte condenado.
Antecedentes: cifras y alertas desde la sociedad civil
La gravedad del problema queda reflejada en las estadísticas presentadas por la Fundación Vida Sin Violencia, que denunció que durante el año 2025 se registraron 59 feminicidios cometidos por parejas o exparejas, dejando al menos 93 niños, niñas y adolescentes en condición de orfandad. La organización calificó esta situación como una grave violación a los derechos humanos y una muestra de las debilidades del sistema de protección estatal.
La fundación, con 16 años de trabajo en la prevención de la violencia de género, advirtió que estas cifras no representan simples números, sino historias de mujeres que vivieron largos ciclos de violencia antes de ser asesinadas. «No estamos contando números, estamos visibilizando una violación al derecho a la vida de mujeres con una historia de sufrimiento profundo», expresó la entidad.
Según los datos ofrecidos, la víctima más joven tenía 15 años y la de mayor edad 82, lo que evidencia que la violencia feminicida afecta a mujeres de todas las edades. En 44 de los casos, los crímenes ocurrieron en la vivienda de la víctima, confirmando que el hogar continúa siendo uno de los espacios más peligrosos para mujeres que intentan romper relaciones violentas.
La fundación destacó que 32 de las víctimas tenían menos de 35 años, lo que representa más del 54 % de los casos, y que las provincias con mayor incidencia fueron Santo Domingo (13 casos), Santiago (8) y San Cristóbal (7). Del total, 53 víctimas eran dominicanas, seis haitianas y una de nacionalidad alemana.
Otro dato alarmante es que 11 de los agresores eran miembros activos o retirados de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, por lo que la organización insistió en la necesidad de capacitaciones permanentes en violencia de género, así como evaluaciones psicológicas obligatorias y periódicas para ese sector.
Aunque las cifras reflejan una reducción del 17 % en comparación con 2024, cuando se registraron 71 feminicidios, la entidad advirtió que la problemática sigue siendo extrema, señalando además numerosos intentos de feminicidio que no se consumaron gracias a intervenciones oportunas.
La organización cuestionó la falta de protección efectiva para mujeres que han denunciado violencia, advirtiendo que en muchos casos denunciar incrementa el riesgo si no existen medidas reales de seguridad. También reclamó la unificación de los registros oficiales, al existir discrepancias entre las cifras del Ministerio de Interior y Policía, el Ministerio de la Mujer y la Procuraduría General de la República.
Inicio de 2026: nuevas víctimas y más niños huérfanos
En lo que va del mes de enero de 2026, al menos seis niños han quedado huérfanos tras el asesinato de tres mujeres a manos de sus parejas. Las víctimas fueron identificadas como Rosmery Sosa, Santa Sepúlveda y Katherine Méndez, quienes convivían con sus agresores y eran madres.
De acuerdo con los datos disponibles, una de las víctimas dejó tres hijos, otra dos, y la tercera un niño, quien fue puesto bajo la protección del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI). Las edades de las mujeres oscilaban entre 18 y 32 años.
Dos de los crímenes fueron cometidos con arma blanca y uno con arma de fuego. Las autoridades informaron que uno de los presuntos agresores se entregó, mientras que los otros dos permanecen prófugos.