Según la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), al cierre del 2025 se registraron 773,025 empleados en la nómina pública, lo que implica un aumento de 4.6 % frente al cierre del 2024, equivalente a 33,804 nuevos trabajadores.
Al observar los últimos 10 años se aprecia con mayor claridad la magnitud del crecimiento: en una década la nómina ha aumentado en 255,682 empleados.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana, en promedio, 39.7 % de los nuevos ocupados a lo largo de 2025 fueron empleados del Estado. En el último trimestre del año, de acuerdo con la encuesta, los empleados del Estado representaron el 64 % de los nuevos ocupados en ese periodo.
En septiembre del 2024 fueron establecidas medidas para limitar el aumento de la nómina pública. A pesar de esto, desde ese mismo mes al cierre del 2025 el número de empleados creció 6.4 %, o 46,732 empleados.
Según la ley general de presupuesto de 2026, el gasto en remuneraciones representaría 23.2 % del gasto público total; nuevamente, la partida más elevada.
Cuando el empleo público crece, también aumenta la cantidad de recursos que la economía debe destinar a sostenerlo. Recursos que provienen de la actividad productiva, que no pueden destinarse a otro tipo de empresas que generen un verdadero valor económico.
El costo real de la creciente nómina pública no es únicamente el monto presupuestado, sino todo lo que la sociedad deja de hacer con esos recursos: invertir, innovar o crear nuevos empleos en el sector privado.
Una colaboración del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees).