Madrid.- Investigadores españoles han descubierto un mecanismo por el que las células tumorales consiguen alterar el cerebro para lograr establecerse y diseminar el cáncer, haciendo así metástasis, y han comprobado, además, que un fármaco que ya se está utilizando para otras indicaciones, como el asma, podría ser útil para frenar ese proceso.
Lo ha logrado un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) español, dirigido por el científico Manuel Valiente y con Laura Álvaro-Espinosa como primera autora del trabajo, que hoy se ha publicado en la revista Cancer Research, ha informado hoy el CNIO en una nota de prensa, en la que subrayan que los investigadores aspiran a iniciar a medio plazo un ensayo clínico para probar los resultados.
Normalmente, cuando las células cancerígenas llegan al cerebro no tienen casi herramientas para sobrevivir y la mayoría son eliminadas, pero algunas sí consiguen alterar el cerebro y «secuestrar» a las células que deberían encargarse de defenderlo (los llamados macrófagos y microglía), y en lugar de combatir el tumor, esas defensas son reprogramadas y trabajan a favor del cáncer.
Las células del tumor producen una proteína (llamada MIF) que funciona como una llave maestra; esa llave se introduce en una «cerradura» (una estructura molecular llamada CD74) que está en la superficie de las células defensivas, provocando que cambien su comportamiento y se vuelvan aliadas del tumor.
El 30 por ciento de los cánceres acaba en metástasis
Pero los investigadores han descubierto que existe ya un fármaco (ibudilast) que está aprobado y siendo utilizado en otros países para tratar el asma, que es capaz de bloquear la unión entre la llave y la cerradura, y al administrarlo en modelos animales, los investigadores han descubierto que logró frenar la metástasis cerebral.
El CNIO ha valorado la importancia del descubrimiento, ya que aproximadamente un 30 por ciento de los pacientes de cáncer (especialmente los de mama, pulmón, piel, colon y recto) acaban desarrollando metástasis en el cerebro, y actualmente es una necesidad médica no cubierta porque no hay tratamientos específicos, más allá de la radioterapia y la cirugía.
Implicaciones en otras enfermedades
Los científicos han observado, además, que este mismo mecanismo (la alteración de las células CD74) también está presente en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la esclerosis múltiple, por lo que este descubrimiento podría abrir las puertas para tratar también estas patologías en el futuro.
Aunque la mayoría de las células tumorales son eliminadas al llegar al cerebro, unas pocas sí cuentan con las aptitudes necesarias para reformar el cerebro y adaptarlo a su gusto, ha señalado el CNIO en la nota que ha difundido hoy, y ha precisado que empiezan a cambiar el tejido, a activar vías moleculares que debían estar apagadas «y a crear un ambiente que solo a ellas les resulta acogedor», lo que les permite proliferar sin control y reproducir el tumor.
El fármaco que han probado los investigadores, que está ya aprobado como tratamiento contra el asma en algunos países, penetra bien en el cerebro y es bien tolerado, y han comprobado sus resultados tanto en modelos animales como en muestras frescas de pacientes derivadas de tumores primarios diferentes.
Innovaciones del CNIO
El hallazgo, según el CNIO, es una prueba más del valor de dos grandes logros impulsados por este centro de investigación: la creación del primer banco mundial de muestras vivas de metástasis cerebral (RENACER); y la plataforma para ensayar fármacos que estas muestras han permitido desarrollar (METPlatform).
Ambos recursos, el repositorio y la plataforma, son herramientas de investigación innovadoras muy valoradas por la comunidad internacional de neuro-oncología, y han dado lugar ya a varios ensayos clínicos actualmente en marcha, ha informado el centro.
