El juez Reymundo Mejía afirmó que “la justicia no es para venganza” al rechazar la solicitud de los abogados querellantes de variar la calificación jurídica del caso Jet Set de homicidio involuntario a homicidio voluntario mediante la figura del dolo eventual, durante la audiencia preliminar celebrada este lunes.
“La justicia no es para venganza. La justicia actúa en forma de razonabilidad y proporcionalidad. Y la justicia no le puede dar una respuesta que no esté en la ley por el principio de legalidad”, expresó Mejía al motivar su decisión.
El magistrado sostuvo que los tribunales están obligados a actuar conforme a la Constitución, la ley y el principio de legalidad, independientemente del dolor provocado por la tragedia que dejó 236 fallecidos y cientos de afectados tras el colapso del techo de Jet Set.
Durante su exposición, el juez explicó que analizó los argumentos presentados por los querellantes, quienes insistieron en que el caso debía ser conocido bajo la figura del dolo eventual, alegando que los responsables conocían los riesgos existentes en la estructura del establecimiento.
Sin embargo, señaló que, tras examinar la legislación dominicana, la doctrina penal y la jurisprudencia citada por las partes, concluyó que los hechos no pueden equipararse a otros casos en los que la Suprema Corte de Justicia ha admitido la existencia de dolo eventual.
Mejía recordó que los precedentes invocados por los abogados de las víctimas estaban relacionados con hechos violentos cometidos mediante el uso de armas de fuego, donde la conducta inicial era claramente ilícita y el riesgo de causar la muerte era evidente desde el inicio.

“Yo no puedo equiparar una conducta de una persona que utiliza un arma de fuego a un derrumbe de un techo”, manifestó el magistrado al diferenciar ambos escenarios.
Asimismo, indicó que el Ministerio Público atribuye la tragedia a una serie de acciones negligentes relacionadas con presunta falta de mantenimiento, sobrecarga de la estructura y modificaciones realizadas al inmueble, factores que, según la acusación, derivaron en el colapso del techo.
No obstante, sostuvo que en el expediente no existen elementos suficientes para establecer que los imputados pretendían causar la muerte de las personas que se encontraban en el lugar o que aceptaran conscientemente ese resultado.
“¿Querían ellos producir la muerte? ¿Sabían ellos que producirían la muerte? Esas son preguntas que no tienen respuesta en este caso”, argumentó.
El juez también resaltó que la propia vida de los imputados habría estado en riesgo de producirse el derrumbe mientras permanecían en el establecimiento, un elemento que consideró incompatible con la tesis de que existiera una intención o aceptación del resultado fatal.
“Yo, en mi condición de juez, estoy atado a la Constitución y a la ley. No a lo que yo quiera. Tengo que fallar en base a lo que establece la ley”, agregó.
En otro momento de la audiencia, el magistrado advirtió que los jueces no pueden crear nuevas interpretaciones penales para responder a la presión social generada por un caso de alto impacto.
“Este tribunal no puede inventar. El tribunal no puede crear jurisprudencia para darle una respuesta que, a lo mejor, sea la proporcional, pero no la que esté en la ley”, afirmó.
Las declaraciones fueron ofrecidas como parte de la motivación de la decisión adoptada por el tribunal durante la audiencia preliminar del proceso judicial derivado de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set.
