Manteniendo la calificación jurídica de homicidio involuntario por el trágico desplome del techo de la discoteca Jet Set, el juez Reymundo Mejía dictó la apertura a juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat López, propietarios del establecimiento.

El magistrado también rechazó imponer prisión preventiva a los imputados y mantuvo las garantías económicas de 50 millones de pesos para cada uno, el impedimento de salida del país y la presentación periódica.

  • Asimismo, mantuvo las órdenes de inmovilización y secuestro previamente dictadas sobre los bienes de los imputados.

Acogió igualmente la solicitud de medidas conservatorias e impuso embargos conservatorios y retentivos, así como la inscripción de hipotecas judiciales sobre los bienes inmuebles, activos y valores por la suma de 500 millones de pesos, «equivalente al duplo de la suma principal».


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