Las muertes de migrantes que intentan cruzar el Valle del Río Grande, en Texas, o caminar por el monte para evadir a las autoridades migratorias, han aumentado durante este año fiscal, informó la Patrulla Fronteriza.
En lo que va de 2026, la agencia federal ha encontrado al menos 15 cuerpos, una cifra superior a la registrada en el año fiscal 2025, cuando se localizaron ocho cadáveres.
“Este año sí hemos visto un incremento de personas que han fallecido en el cruce del Río Grande o en el monte donde han tratado de darle vuelta alrededor de las garitas de inspección”, dijo Oscar Escamilla, jefe adjunto de la Patrulla Fronteriza.
“Este año llevamos 15 cuerpos que hemos encontrado, en comparación con el año pasado que tuvimos solamente ocho”, agregó el oficial.
Escamilla fue entrevistado por periodistas latinoamericanos durante una visita a la sede de la Patrulla Fronteriza, sector Valle del Río Grande, como parte de un programa de cobertura sobre inmigración organizado por el Departamento de Estado estadounidense y la firma de periodismo Inquire First.
La Patrulla Fronteriza también ha rescatado en el presente año 110 personas. El año pasado, la cifra cerró en 400, según Escamilla.
La mayoría de esos rescates se han producido cerca de las garitas de inspección de la agencia federal o en zonas donde las personas caminan por el monte para evitar los controles migratorios.
Los migrantes provienen de diversos países, principalmente de México y Centroamérica. También hay reportes de personas originarias de Asia y África.
Consultado sobre si este año se han registrado muertes de dominicanos en esa zona fronteriza, Manuel Muñoz, agente de la Patrulla Fronteriza, aseguró que no tienen reportes.
“No, ningún dominicano este año”, afirmó.
TORRES DE RESCATE: “MANTENGA LA CALMA”
Para prevenir tragedias, la Patrulla Fronteriza ha instalado torres de rescate en distintas áreas del Valle del Río Grande. En total hay 79 torres distribuidas en el sector, según las autoridades.
Muñoz explicó que estas estructuras permiten a cualquier persona pedir ayuda si está perdida o en peligro.
“Si alguien está perdido o necesita ayuda, lo único que tiene que hacer es oprimir el botón. Sale una voz en hasta 10 idiomas diferentes”, explicó.
Las torres tienen una bandera visible desde lejos y están ubicadas en lugares donde se han encontrado cuerpos o donde se detecta un flujo constante de migrantes.
Al presionar un botón rojo, el sistema reproduce un mensaje automático: “Por favor, mantenga la calma. La ayuda está en camino. Es importante que no se vaya”. El mensaje se repite en varios idiomas, entre ellos inglés, mandarín y portugués.
Este año, sin embargo, nadie ha sido rescatado mediante estas torres, indicó Muñoz a los periodistas.
En años anteriores sí se registraron numerosos casos. Y en algunos rescates se llegaron a encontrar grupos de hasta 25 migrantes que habían pedido ayuda.
“Este año o en los últimos dos años ha estado más despacio, pero sí hay bastante tráfico, especialmente en este lugar”, señaló Muñoz.
El sector del Valle del Río Grande, ubicado en el extremo sur de Texas, ha sido durante muchos años uno de los principales puntos de entrada para migrantes provenientes de Centroamericana y Sudamérica.
Hace dos, tres o cuatro años, la Patrulla Fronteriza detenía entre 2,000 y 3,000 personas cada día en esa zona, de acuerdo con declaraciones de Kise.
Sin embargo, tras la ofensiva del presidente Donald Trump contra la migración irregular, el flujo ha disminuido drásticamente.
MIGRANTES QUE HUYEN CUANDO LLEGA LA AYUDA
Los agentes también han enfrentado otro problema: algunas personas que solicitan ayuda se marchan cuando ven a las autoridades acercarse.
“Desafortunadamente sí pasa”, dijo Muñoz sobre esa situación. “Ellos piensan que viene alguien a ayudarlos, pero no saben que es migración quien responde. Cuando nos ven, se van”.
El agente explicó que el programa está diseñado para salvar vidas, incluso si las personas han entrado al país de forma irregular.
“Nosotros también queremos detener a la gente, pero el programa es para ayudar. Si están deshidratados o lastimados, quien responde normalmente es una persona entrenada en primeros auxilios”, añadió.
AÑOS CON MÁS MUERTES
Las autoridades recordaron que el número de muertes ha variado en los últimos años. En 2021, por ejemplo, se registró uno de los periodos más críticos.
“Ese año encontraban seis o siete personas por semana. Estaban pidiendo más ayuda porque tenían todos los días, todas las semanas, dos, tres personas que fallecían y encontraban restos”, explicó Muñoz.
En algunos casos, los restos humanos encontrados pueden permanecer meses o incluso años en el terreno.
“No sabemos si esas personas fallecieron este año o el año pasado. Pero se registran en el año en que encontramos el cuerpo”, aclaró.
IDENTIFICACIÓN DE LOS FALLECIDOS
Cuando se localiza un cadáver, los agentes intentan identificar a la persona mediante huellas dactilares o documentos.
Los restos son enviados a la Universidad del Norte de Texas, donde especialistas llevan a cabo análisis de ADN para confirmar la identidad.
“Tratamos de sacar las huellas y ver si tienen identificación. A veces encontramos un ID (identificación) pero no sabemos si realmente pertenece a esa persona”, explicó Muñoz.
En esos casos, las autoridades solicitan registros de huellas a los consulados de distintos países. Citó un caso de una mujer guatemalteca que fue encontrada ahogada en el río Bravo, como se le conoce en México.
“Eso fue lo que hicimos ayer con una persona que encontramos ahogada en el río. Tenía identificación, pero no podemos verificar si era de ella. Entonces pedimos las huellas a Guatemala para comparar”, dijo.
Cuando se confirma la identidad, el consulado correspondiente se encarga de localizar a los familiares para iniciar el proceso de repatriación del cuerpo.