Ante el Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional, Gregory Adames expone como víctima afectada por el desplome de la discoteca Jet Set.
En sus declaraciones, Adames revela que en ese negocio no hacía nada sin la autorización de Antonio Espaillat. “A él mismo casi le cae un pedazo del techo del Jet Set”.
Añadió que los hermanos Espaillat sabían sobre todo lo que pasaba en la edificación.
Denunció que se compraron lonas para ser colocadas en el techo del establecimiento, para evitar la filtración.
Indicó que no se ordenó suspender la fiesta porque “la fiesta era buena”. “Ahí no hubo ninguna explosión, solo fue el desplome del techo. Ese techo no se cayó sin avisar”.
“Esto no es por venganza, esto es por la verdad, porque murieron más de 200 personas. Ese día le escribí a las dos de la tarde, explicando la situación. Y no se resolvió porque no encontró alguien que se lo hiciera por intercambio”, argumentó.
Ratificó que los hermanos Espaillat son los responsables por las muertes y los heridos el día del desplome del techo de la discoteca Jet Set.
