Solo el 21 de cada 100 personas con hepatitis B han sido diagnosticadas en la región, y apenas el 4,4% recibe tratamiento médico, una inflamación del hígado, causada en su mayoría por infecciones virales y, aunque es una enfermedad altamente prevenible y tratable, sigue siendo subdiagnosticada en nuestra región, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Mientras que, en las Américas, 10 millones de personas viven actualmente con hepatitis B o C crónica; más de 8.000 nuevas infecciones por hepatitis B; 20.000 muertes y 176.000 nuevas infecciones por hepatitis C, con casi 38.000 muertes asociadas.
En el Día mundial contra la hepatitis, la OPS y la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) aseguran que si no se toman medidas, se estima que para el año 2040 la hepatitis viral causará más muertes a nivel mundial que la malaria, la tuberculosis y el VIH/Sida combinados.
“Desde Fedefarma hacemos un llamado a las familias para que sigan llevando a sus niñas y niños a vacunar, que no bajen la guardia y a los sistemas de salud para que fortalezcan la cobertura de vacunación pública».
“Desde Fedefarma hacemos un llamado a las familias para que sigan llevando a sus niñas y niños a vacunar, que no bajen la guardia y a los sistemas de salud para que fortalezcan la cobertura de vacunación pública».
DIFERENTES TIPOS DE HEPATITIS, TRANSMISIÓN Y PREVENCIÓN
Domínguez explica que, en sus etapas iniciales, la hepatitis suele presentar síntomas comunes como malestar general, fiebre, dolor abdominal, náuseas y vómitos. Posteriormente, se puede manifestar con ictericia que es la piel y mucosas amarillas, así como orina oscura y heces claras. Sin embargo, cada virus, A, B, C, D y E, tiene sus propias características:
Hepatitis A: Se transmite por vía fecal-oral, es decir, a través del consumo de agua o alimentos contaminados. Aunque las medidas de higiene (lavado de manos, cocción de alimentos, agua potable) son importantes, la forma más efectiva de prevención es la vacuna, la cual se aplica en un esquema de dos dosis. “Esta es una vacuna que en la mayoría de nuestros países se aplica en los niños, la primera dosis alrededor del año y la segunda dosis alrededor del año y medio, 18 meses aproximadamente, son solo dos dosis”, explicó.
Hepatitis B: Se transmite por fluidos corporales y secreciones (vía sexual, transfusiones de sangre, uso de agujas compartidas y de madre a hijo durante el embarazo). Tiene la capacidad de volverse crónica y causar cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado. La mejor prevención es el uso de instrumentos esterilizados, protección sexual y, sobre todo, la vacunación preventiva, que consta de un esquema de tres dosis y se aplica desde el nacimiento, hasta los 6 meses. Para adultos, a cualquier edad, también son tres dosis.
Hepatitis C: Se contagia a través de sangre contaminada (agujas, transfusiones y, al igual que la B, puede volverse crónica y permanecer sin síntomas por años. No existe vacuna para la hepatitis C, pero gracias a la innovación farmacéutica cuenta con un tratamiento médico muy efectivo capaz de curar la infección en la mayoría de los casos. No obstante, este tratamiento no siempre está disponible en los sistemas públicos de salud.
Hepatitis D: Es un virus poco frecuente que solo afecta a personas que ya padecen hepatitis B, haciendo que la enfermedad sea mucho más grave. No tiene tratamiento específico, por lo que la única forma de prevenirla es vacunándose contra la hepatitis B.
Hepatitis E: Al igual que la A, se transmite por alimentos o agua contaminados (vía fecal-oral). No cuenta con vacuna, por lo que su prevención recae exclusivamente en mantener estrictas medidas de higiene.
ALGUNOS DATOS DE HEPATITIS EN LAS AMÉRICAS
De acuerdo con la OPS, la realidad de esta enfermedad en América Latina y el Caribe requiere atención inmediata.
Cada 30 segundos a nivel mundial una persona muere por complicaciones relacionadas con hepatitis crónica.
