El informe preliminar de la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) reveló que el jet ejecutivo Gulfstream G-200 que se accidentó el pasado 7 de junio en el Aeropuerto Internacional de La Romana sufrió la pérdida del motor derecho apenas minutos después de despegar, emergencia que obligó a la tripulación a intentar regresar al aeropuerto, donde finalmente ocurrió el siniestro que dejó dos fallecidos.
De acuerdo con el documento, la aeronave, matrícula N318JF y operada por Aibonito Aviation LLC, despegó alrededor de las 19:30 UTC con destino a Austin, Texas, Estados Unidos. Tres minutos después, la tripulación solicitó mantener una altitud de 8,000 pies y un rumbo de 300 grados para “resolver algo rápido”. Poco después informó su intención de regresar a La Romana.
A las 19:37 UTC, los pilotos notificaron al control aéreo que habían perdido o apagado el motor derecho. Tras ser consultados por los controladores, confirmaron que se trataba de una emergencia. Un minuto más tarde recibieron autorización para descender a 3,000 pies y realizar una aproximación RNAV a la pista 11, indicando que la causa de la emergencia era la pérdida del motor derecho.
El informe detalla que, durante la emergencia, la tripulación informó que a bordo viajaban únicamente dos personas, contaban con cinco horas de combustible y no transportaban mercancías peligrosas.
Aunque el avión fue autorizado inicialmente para aterrizar por la pista 11, los pilotos realizaron una maniobra de ida al aire cuya causa todavía no ha sido determinada por los investigadores. Posteriormente permanecieron en vuelo para consumir combustible, al considerar que la aeronave estaba demasiado pesada para aterrizar.
La situación continuó deteriorándose hasta que, minutos antes del accidente, la tripulación informó que tenía dificultades para controlar el avión. Finalmente decidió realizar un aterrizaje de emergencia por la pista 29. La aeronave se salió de la pista durante la carrera de aterrizaje, colapsó el tren de aterrizaje, perdió el motor izquierdo durante el deslizamiento y un incendio posterior al impacto la destruyó por completo.
La CIAA aclaró que el informe divulgado tiene carácter preliminar y que la investigación continúa para determinar la causa de la pérdida de potencia del motor derecho, así como otros factores que pudieron contribuir al accidente. Entre las diligencias pendientes figuran el análisis de las cajas negras, el examen de los motores, la revisión del mantenimiento de la aeronave y la evaluación de los factores humanos y operacionales.
