Académicos y organismos internacionales advierten que el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial está concentrando poder, datos y control tecnológico en manos de unas pocas corporaciones y países del Norte Global. El fenómeno ya es descrito por investigadores como “colonialismo digital” o “colonialismo de datos”: países y empresas dominantes extraen información, entrenan modelos de IA y controlan infraestructuras digitales utilizando datos y mano de obra del Sur Global. Especialistas señalan que muchos sistemas de IA reproducen valores, idiomas y visiones occidentales, dejando fuera culturas, lenguas y conocimientos locales. UNESCO y expertos africanos también han advertido que África y otras regiones corren el riesgo de convertirse en simples proveedores de datos y recursos digitales para gigantes tecnológicos extranjeros. El debate crece a medida que la IA se vuelve cada vez más central para la economía, la educación, la seguridad y el control de la información.
