El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que solicitó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revisar la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, al considerar que la expulsión fue injusta y que el jugador debía estar disponible para disputar el partido de la Copa Mundial frente a Bélgica.
Durante un acto en la Casa Blanca, Trump aseguró que observó detenidamente la acción y concluyó que no existió una infracción que justificara la expulsión.
“Vi la jugada, y soy una persona que ama los deportes y fui un buen atleta, y entiendo los deportes muy bien, muy bien. Y eso no fue una falta, ni siquiera una infracción; fueron dos tipos corriendo a toda velocidad que chocaron entre sí”, afirmó el mandatario.
El presidente estadounidense sostuvo que la acción fue producto del choque entre dos jugadores que disputaban el balón y no de una conducta antideportiva.
“No puedes poner tu pie correctamente sobre el pie de otra persona cuando vas… estos eran dos grandes atletas que se enredaron”, expresó.
Trump también cuestionó el desempeño del árbitro brasileño Raphael Claus, encargado de expulsar a Balogun tras una entrada sobre un rival durante el encuentro frente a Bosnia-Herzegovina.
“Este árbitro es un poco sospechoso. Si revisas su pasado… no quiero decir eso porque no me gusta crear controversia, pero muy sospechoso”, declaró.
Asimismo, aseguró que la decisión arbitral sorprendió incluso a quienes se beneficiaron con la expulsión.
“Hizo una llamada que nadie podía creer. Incluso la gente del otro lado dijo: ‘Tuvimos suerte’. Es muy interesante; dicen que no muestran la jugada en cámara lenta”, añadió.
Las declaraciones de Trump se producen luego de que confirmara haber contactado directamente a Gianni Infantino para solicitar que la FIFA reconsiderara la sanción disciplinaria, al entender que la expulsión no debía impedir que Balogun participara en el siguiente compromiso mundialista.
Bélgica reclama explicaciones a la FIFA
La decisión del organismo rector del fútbol mundial de habilitar al delantero estadounidense provocó la reacción de la Federación Belga de Fútbol (RBFA), que informó que solicitará explicaciones formales a la FIFA.
La federación aseguró que conoció la decisión a través de los medios de comunicación y que, tras enviar una carta solicitando una copia de la resolución y una explicación del procedimiento, únicamente recibió una notificación indicando que esa comunicación sería tratada como una apelación.
Según la RBFA, la FIFA no proporcionó detalles sobre la decisión ni sobre el proceso seguido para permitir la participación del jugador.
UEFA cuestiona la decisión
La controversia también generó críticas por parte de la UEFA, que calificó de “incomprensible e injustificable” la decisión de permitir que Balogun disputara el siguiente partido pese a haber sido expulsado en el encuentro anterior.
El organismo europeo sostuvo que la FIFA “cruzó una línea roja” al no aplicar la suspensión automática contemplada en el reglamento y advirtió que este tipo de decisiones pueden afectar la integridad y la credibilidad de la Copa Mundial.
Por su parte, el seleccionador de Noruega, Ståle Solbakken, afirmó que la medida representa “una decisión muy, muy mala que perjudicará la Copa Mundial”, sumándose a las críticas contra el máximo organismo del fútbol internacional.
