El anuncio del Gobierno dominicano de destinar 800 millones de pesos adicionales al subsidio de combustibles para el sector transporte, tras una reunión con el presidente Luis Abinader, ha generado reacciones entre los choferes, muchos de los cuales valoran la intención de la medida, pero mantienen dudas sobre su efectividad ante el alza constante de los precios.
En las calles, la percepción se alinea a la incertidumbre. Víctor, chofer del transporte público, consideró que los precios de los combustibles continuarán en aumento, aunque expresó su esperanza de no tener que trasladar ese impacto al pasaje.
“Claro que va a seguir subiendo, veremos qué podemos hacer, ojalá no tengamos que subirlo”, manifestó.
Por su parte, Fari Arias valoró la medida como un esfuerzo positivo del Gobierno para “apaciguar un poco la crisis”, destacando que representa un alivio tanto para choferes como para usuarios. Sin embargo, advirtió que cualquier decisión sobre un posible aumento en el pasaje recaería en los sindicatos del transporte, diferenciando entre choferes organizados y los denominados “clandestinos”.
Una visión más crítica la ofreció Franklin, chofer de guagua, quien aseguró que el subsidio no representa una solución real. A su juicio, el combustible seguirá subiendo pese a la intervención estatal, lo que eventualmente obligaría a un aumento en el pasaje.
“No nos ayuda tanto, ni a usuarios ni a choferes”, afirmó.
En esa misma línea, Darvin, motorista, expresó preocupación por el impacto directo en la población más vulnerable. Señaló que el constante incremento en los precios de la gasolina hace cada vez más difícil sostener las tarifas actuales, por lo que considera inevitable un ajuste en el pasaje si la situación persiste.
Las opiniones recogidas reflejan una realidad compleja: aunque el subsidio busca mitigar el impacto de la crisis internacional, marcada por tensiones como el conflicto entre Estados Unidos e Irán, y evitar un alza inmediata en el transporte público, en la práctica los choferes perciben que la medida podría no ser suficiente a largo plazo.
Mientras tanto, tanto conductores como usuarios permanecen atentos a la evolución de los precios y a las decisiones que puedan tomarse en los próximos días.
