Doctor Leonardo Aguilera exhorta a 1,149 graduados de la PUCMM a ser visionarios y valorar la ética

Destaca que la disciplina, la resiliencia y la capacidad de sobreponerse a los fracasos marcarán la diferencia en la vida profesional
Santiago.- El presidente ejecutivo del Banco de Reservas, doctor Leonardo Aguilera, exhortó a los 1,149 profesionales investidos este fin de semana por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) a cultivar la resiliencia, aprender de los tropiezos y ejercer su carrera con apego a los principios éticos.
“La inteligencia sin ética es peligrosa”, afirmó al destacar la importancia de este valor en el ejercicio profesional, durante su participación como orador invitado en la centésima decimocuarta ceremonia de graduación de la universidad, celebrada en el campus principal de la academia, institución en la que ejerció la docencia durante más de 25 años.
Durante su intervención, señaló que la investidura representa mucho más que la obtención de un título universitario, ya que también simboliza la constancia y el esfuerzo que permitieron a los egresados culminar una importante etapa de sus vidas y dar paso a nuevos desafíos.
A su juicio, esa perseverancia constituye uno de los aprendizajes más valiosos que acompañará a los recién graduados a lo largo de su trayectoria personal y profesional.
Asimismo, Aguilera indicó que, aunque la formación académica es fundamental, serán la disciplina, la capacidad de sobreponerse a las adversidades y la determinación para levantarse después de un fracaso las cualidades que marcarán la diferencia en los años venideros.
“Al salir de esta ceremonia comenzará para ustedes la tarea de materializar proyectos, construir oportunidades e impactar positivamente a sus comunidades y al país”, expresó el funcionario ante los graduandos.
También les animó a compartir los conocimientos adquiridos durante su proceso de formación.
“No guarden lo que han aprendido. Un profesional verdaderamente grande multiplica su impacto a través de los demás”, manifestó ante unas cuatro mil personas presentes en el acto ceremonial.
De igual manera, los invitó a mantener viva la curiosidad intelectual.
“El día que crean que ya lo saben todo, habrán comenzado a perder la capacidad de crecer y aprender”, advirtió el también doctor en Economía.
Añadió que la sociedad demanda ciudadanos con propósito, principios sólidos y una genuina vocación de contribuir a la construcción de un mejor porvenir.
Inteligencia artificial
El académico y ejecutivo bancario consideró que uno de los elementos que distingue a esta generación respecto a las anteriores es la irrupción de la inteligencia artificial y su influencia en prácticamente todos los ámbitos de la vida profesional.
“Como un mensaje de aliento frente a la incertidumbre que pudieran sentir, es importante decirles que la sociedad a la que se enfrentarán presenta desafíos que podrían parecer superiores a sus expectativas”, expresó.
No obstante, sostuvo que esos retos contribuirán a fortalecer el carácter, impulsar el aprendizaje continuo y desarrollar las capacidades necesarias para alcanzar el éxito.
En ese sentido, señaló que en distintos momentos de su vida profesional muchos podrían experimentar desaliento al enfrentarse a la denominada paradoja del conocimiento: mientras más se aprende, mayor conciencia se adquiere sobre todo aquello que aún queda por descubrir.
Al motivarlos a no perder el entusiasmo ante esa realidad, indicó que dicha sensación ha sido una constante en el desarrollo de la humanidad.
“Esta insatisfacción intelectual no es un vacío; es el motor que ha impulsado la ciencia, la innovación y el progreso humano a lo largo de los siglos”, dijo en su alocución el invitado especial.
El presidente ejecutivo de Banreservas agregó que esa misma energía ha permitido ampliar las fronteras del saber y generar los avances tecnológicos que caracterizan a la sociedad contemporánea.
“Ese impulso será también la fuerza que los motivará a construir el legado que comenzarán a forjar al poner en práctica las competencias adquiridas durante su formación universitaria”, manifestó.
La ceremonia, correspondiente a la graduación número 114 de la PUCMM, fue encabezada por el rector de la institución académica, reverendo padre Secilio Espinal, y contó con la asistencia de profesores, familiares de los graduandos e invitados especiales.
Destaca que la disciplina, la resiliencia y la capacidad de sobreponerse a los fracasos marcarán la diferencia en la vida profesional
Santiago.- El presidente ejecutivo del Banco de Reservas, doctor Leonardo Aguilera, exhortó a los 1,149 profesionales investidos este fin de semana por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) a cultivar la resiliencia, aprender de los tropiezos y ejercer su carrera con apego a los principios éticos.
“La inteligencia sin ética es peligrosa”, afirmó al destacar la importancia de este valor en el ejercicio profesional, durante su participación como orador invitado en la centésima decimocuarta ceremonia de graduación de la universidad, celebrada en el campus principal de la academia, institución en la que ejerció la docencia durante más de 25 años.
Durante su intervención, señaló que la investidura representa mucho más que la obtención de un título universitario, ya que también simboliza la constancia y el esfuerzo que permitieron a los egresados culminar una importante etapa de sus vidas y dar paso a nuevos desafíos.
A su juicio, esa perseverancia constituye uno de los aprendizajes más valiosos que acompañará a los recién graduados a lo largo de su trayectoria personal y profesional.
Asimismo, Aguilera indicó que, aunque la formación académica es fundamental, serán la disciplina, la capacidad de sobreponerse a las adversidades y la determinación para levantarse después de un fracaso las cualidades que marcarán la diferencia en los años venideros.
“Al salir de esta ceremonia comenzará para ustedes la tarea de materializar proyectos, construir oportunidades e impactar positivamente a sus comunidades y al país”, expresó el funcionario ante los graduandos.
También les animó a compartir los conocimientos adquiridos durante su proceso de formación.
“No guarden lo que han aprendido. Un profesional verdaderamente grande multiplica su impacto a través de los demás”, manifestó ante unas cuatro mil personas presentes en el acto ceremonial.
De igual manera, los invitó a mantener viva la curiosidad intelectual.
“El día que crean que ya lo saben todo, habrán comenzado a perder la capacidad de crecer y aprender”, advirtió el también doctor en Economía.
Añadió que la sociedad demanda ciudadanos con propósito, principios sólidos y una genuina vocación de contribuir a la construcción de un mejor porvenir.
Inteligencia artificial
El académico y ejecutivo bancario consideró que uno de los elementos que distingue a esta generación respecto a las anteriores es la irrupción de la inteligencia artificial y su influencia en prácticamente todos los ámbitos de la vida profesional.
“Como un mensaje de aliento frente a la incertidumbre que pudieran sentir, es importante decirles que la sociedad a la que se enfrentarán presenta desafíos que podrían parecer superiores a sus expectativas”, expresó.
No obstante, sostuvo que esos retos contribuirán a fortalecer el carácter, impulsar el aprendizaje continuo y desarrollar las capacidades necesarias para alcanzar el éxito.
En ese sentido, señaló que en distintos momentos de su vida profesional muchos podrían experimentar desaliento al enfrentarse a la denominada paradoja del conocimiento: mientras más se aprende, mayor conciencia se adquiere sobre todo aquello que aún queda por descubrir.
Al motivarlos a no perder el entusiasmo ante esa realidad, indicó que dicha sensación ha sido una constante en el desarrollo de la humanidad.
“Esta insatisfacción intelectual no es un vacío; es el motor que ha impulsado la ciencia, la innovación y el progreso humano a lo largo de los siglos”, dijo en su alocución el invitado especial.
El presidente de Banreservas agregó que esa misma energía ha permitido ampliar las fronteras del saber y generar los avances tecnológicos que caracterizan a la sociedad contemporánea.
“Ese impulso será también la fuerza que los motivará a construir el legado que comenzarán a forjar al poner en práctica las competencias adquiridas durante su formación universitaria”, manifestó.
La ceremonia, correspondiente a la graduación número 114 de la PUCMM, fue encabezada por el rector de la institución académica, reverendo padre Secilio Espinal, y contó con la asistencia de profesores, familiares de los graduandos e invitados especiales.

