El reciente operativo de fiscalización realizado la semana pasada por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y organismos de seguridad confirmó la necesidad de aplicar mayores controles en las paradas de motoconchos que funcionan en todo el territorio nacional.

En un país donde circulan más de 3 millones 500 mil motocicletas, para muchas personas resulta tentador convertirse en motoconchista, conseguir un chaleco y establecerse en una parada, especialmente en horarios nocturnos, cuando gran parte de los conductores regulados ya se ha retirado a sus hogares.

Según la opinión de un veterano motoconchista de Santo Domingo Oeste, durante las noches y madrugadas cientos de haitianos toman el control de distintas paradas. Además, asegura que numerosas personas aprovechan las debilidades del sistema para utilizar esa actividad como pantalla para delinquir.

La fuente, que habló de manera anónima, sostuvo que no existen controles efectivos para enfrentar esta situación y garantizar mayor seguridad a los ciudadanos que se trasladan diariamente hacia sus trabajos y hogares.

En ese mismo orden, durante el operativo, las autoridades detuvieron a varios haitianos en condición migratoria irregular que ejercían como motoconchistas sin documentación, desde permisos de regularización hasta licencias de conducir y papeles de las motocicletas.

Asegura que, en estas condiciones, y ante una realidad visible en distintos sectores del país, aumenta el peligro al que se exponen pasajeros y conductores.

En numerosos barrios se observa a ciudadanos haitianos realizando labores de motoconcho y, tras el operativo, se presume que muchos no cuentan con documentos para transportar pasajeros.

También preocupa la responsabilidad legal en caso de accidentes de tránsito que involucren esas motocicletas, ya que las consecuencias podrían recaer sobre los propietarios de otros vehículos vinculados a los hechos.

Entendidos en materia de tránsito consideran que las alcaldías, como responsables de la administración de los territorios, deben asumir un papel más activo en este proceso, debido a que la seguridad, el tránsito y el transporte forman parte de sus competencias.

Asimismo, sostienen que los gremios de motoconchistas deben preservar la seguridad en las paradas durante las 24 horas y evitar que personas sin autorización operen como conductores sin enfrentar consecuencias.

El presidente del Sistema Inteligente de Transporte Dominicano (ITS-Dominicano) y exdirector del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi) del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Hernán Paredes, asegura que no hay voluntad política, hasta el momento, para resolver esta situación, sector que dependen más de 250 mil familias.

El costo político y electoral resultaría muy complicado para cualquier autoridad que piense en hacer que las cosas funcionen mejor.

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