El director general de Migración aborda los resultados de la política de interdicción migratoria, los desafíos operativos y las críticas nacionales e internacionales. También explica las medidas adoptadas tras los recientes casos de agentes sometidos a la justicia y los esfuerzos para fortalecer la supervisión institucional.

—¿Cómo evalúa que han sido los resultados de los operativos de interdicción migratoria realizados hasta la fecha?

Durante la actual gestión, los resultados en materia de interdicción migratoria han alcanzado cifras superiores a las registradas en los últimos años. Desde octubre 2024 hasta junio 2026 se ha alcanzado la cifra récord de 670,500 deportaciones, de las cuales 196,321 corresponden al primer semestre de este año, estas cifras significan un promedio de extranjeros en condición irregular interdictos ascendentes a 1,000 personas diarias, con 6,535 operativos de interdicción migratoria realizados en todo el país con el apoyo de las FF. AA. y la PN. Si observamos de manera retrospectiva desde el año 2016 hasta el 2025 se habían deportado 1,177,813 extranjeros. De esos, 379,553 fueron solo en el 2025, sin lugar a duda, esta ha sido la gestión con más deportaciones registradas en un año.

—¿Cuáles considera que han sido las principales enseñanzas que ha dejado este proceso para la DGM?

Las principales enseñanzas son operativas. Hemos aprendimos a trabajar basados en una evaluación de las capacidades orientadas a resultados, Hay que recordar que el mandato del Consejo de Seguridad planteó 10,000 deportaciones semanales, lo que nos llevó a realizar cambios en la capacidad operativa que eran mínimas, así como en el enfoque de las operaciones de interdicción y su alcance, pasando de disponer de 200 agentes migratorios a nivel nacional a 1,935 agentes desplegados a nivel nacional, y disponer capacidades y recursos para poder realizar operativos de interdicción simultáneos en la mayoría de las provincias. Esto implicó la creación de un sistema de comando y control con monitoreo en tiempo real. La lección principal es que son más efectivos los operativos coordinados a partir de información del departamento de inteligencia migratoria. 

  • Otra enseñanza a partir de los primeros meses es que las organizaciones o grupos dedicados al tráfico de indocumentados hacia nuestro territorio, se adaptan rápidamente y cambian las rutas utilizadas, si intensificamos las operaciones en Dajabón inmediatamente el flujo se mueve hacia Elías Piña o Pedernales, lo que nos llevó a entender que las interdicciones deben ser a nivel nacional y simultánea, no focalizadas porque de lo contrario tendríamos el efecto globo.

También tuvimos enseñanzas de gestión, datos y planificación porque el objetivo de lograr 10,000 deportaciones semanales supone un desafío para la DGM. La sociedad presiona a la institución a cumplir con la cifra impuesta y nos obliga a rendir cuentas en cuanto a las cifras de deportación. 

Por último, tenemos las enseñanzas legales e institucionales por las coordinaciones interinstitucionales obligatorias con las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y con el Servicio Nacional de Salud, teniendo que tomar en consideración las normativas nacionales, acuerdos y protocolos internacionales, y respetar el debido proceso. En pocas palabras la gran enseñanza para la DGM es haber pasado de una institución reactiva a una institución con objetivos y metas, en la que se combinan una mayor cantidad de agentes, mejor programación, unidades de inteligencia, mejor logística y más tecnología.

¿Qué retos enfrenta el personal que participa en los operativos, especialmente cuando debe trabajar bajo altas temperatura, lluvias u otras condiciones climáticas adversas?

Durante los operativos de interdicción los agentes de migración se ven sometidos a estrés térmico y deshidratación por la exposición prolongada a altas temperaturas, lo cual trae consigo riesgos de agotamiento por calor y deshidratación, lo que disminuye la capacidad física y el rendimiento operativo. Además, se exponen a fatiga física y mental lo cual se acrecienta por el uso del equipo de protección (chalecos, cascos, y otros equipos que aumentan la carga térmica corporal). La lluvia tiene un efecto en la operatividad y aumenta los riesgos de errores operativos, para el manejo del estrés realizamos un acuerdo con la Sociedad Dominicana de Psiquiatría e impulsamos un programa de apoyo psicológico al personal de la DGM.

 —¿La DGM cuenta actualmente con el personal suficiente para cumplir sus objetivos o será necesario ampliar nuevamente la plantilla de agentes?

 La dirección territorial por provincias sigue siendo un aspecto que demanda de mayor número de agentes para poder cumplir con la estrategia de presencia a nivel nacional. Las variables que más inciden en que siempre tengamos requerimiento de personal son las renuncias y las desvinculaciones motivadas por el incumplimiento de las normativas éticas e institucionales o por acciones contrarias a las directrices y garantías de los derechos de las personas interdictadas.

  • Otra variable es el incremento de la demanda operativa y el fortalecimiento de los controles, lo que puede requerir más personal para evitar sobrecarga laboral.

—¿Cómo ha evolucionado la preparación de los agentes desde que se intensificaron los operativos migratorios? 

La actual gestión ha orientado los esfuerzos en disponer de personal capacitado y con las competencias requeridas para la función que se ejerce. Por esto, es que el enfoque del programa de formación de agentes migratorios está orientado y pone énfasis en la aplicación de la Ley General de Migración No. 285-04, su reglamento de aplicación y demás normas relacionadas. 

Además, nos hemos centrado en la estandarización de los procedimientos operativos, mediante protocolos para la identificación, verificación, detención, traslado y procesamiento de personas en situación migratoria irregular, unido a la capacitación en derechos humanosuso proporcional de la fuerza, defensa personal, trato digno y atención a personas en condición de vulnerabilidad, incluyendo niños, niñas, y adolescentes, mujeres embarazadas y adultos mayores.

  • El entrenamiento táctico, de inteligencia y de seguridad es otro aspecto que ayuda a mejorar la planificación y ejecución de operativos en distintos entornos y reducir riesgos para el personal y la población, estos elementos convergen con la capacitación en el uso de herramientas tecnológicas, que incluyen sistemas de consulta migratoria, equipos biométricos y plataformas de registro de información. Por último, pero no menos importante esta la coordinación interinstitucional lograda mediante ejercicios y capacitaciones conjuntas con otras entidades vinculadas a la seguridad, defensa y control fronterizo.

—¿Cuáles han sido las situaciones más difíciles que ha enfrentado la institución durante el último año? 

En las labores diarias la DGM tiene como desafío principal disponer de mayor capacidad de respuesta operativa debido a la demanda de atención que exige el control de las vías de aproximación que conectan la frontera terrestre con el resto del país. La ampliación de los operativos de interdicción ha requerido desplegar más personal, equipos y recursos logísticos en distintas provincias del país, a esto se unen la exigencias que crean las rutas tanto de motorizados como peatonales y, los métodos cada vez más sofisticados que utilizan las redes dedicadas al tráfico ilícito de migrantes, lo que demanda una estrecha coordinación con instituciones de seguridad y el sistema judicial para contrarrestarlos, para manejar el volumen de persona que se está procesando. 

  • El fortalecimiento de los Centros de Procesamiento Migratorio es otra de las situaciones apremiantes, en razón a que su sostenimiento implica el garantizar las condiciones de alimentación y de salud adecuadas de los extranjeros en condición irregular interdictados, incluyendo el manejo de las parturientas

El proceso de modernización tecnológica por lo cambiante y dinámico del área, nos obliga a incorporar continuamente nuevos sistemas de control migratorios para la verificación biométrica y gestión de la información, y esto exige la capacitación y adaptación institucional que requieren los procesos. 

El desafío más grande, podemos decir, ha sido la desinformación y percepción pública, ya que vivimos expuestos a la circulación de información inexacta sobre procedimientos migratorios, lo que ha hecho necesario reforzar la comunicación institucional y la transparencia. 

—¿Qué protocolos siguen los agentes cuando en un operativo se encuentran con mujeres embarazadas, niños, adultos mayores o personas con condiciones médicas? 

 La DGM tiene protocolos específicos para la atención de personas en condición de vulnerabilidad durante los operativos de interdicción migratoria. Nuestros agentes reciben capacitación para identificar estos casos y actuar conforme a la Ley General de Migración No. 285-04, las normas nacionales aplicables y los protocolos institucionales, garantizando un trato digno y respetuoso de los derechos fundamentales. 

En los casos específicos de las parturientas se pone en funcionamiento el Protocolo de Atención a Extranjeros suscrito con el Servicio Nacional de Salud, en donde la DGM solo tiene facultad a determinar el estatus migratorio del paciente una vez haya sido dado la de alta por parte de la Dirección Médica del Hospital que se trate, y nos sea entregado por el personal de seguridad, debiendo asegurarse que en parto natural se de la alta a las 72 horas y en cesárea a los 7 días. 

En cuanto a niños, niñas y adolescente, nos apegamos a lo establecido en la ley 139-06 que establece el código para la protección y los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes, así como los protocolos de respeto a la unidad familiar en cumplimiento a la legislación nacional y los acuerdos internacionales. 

—¿Considera que la población comprende el trabajo y los objetivos de la DGM o aún persisten percepciones equivocadas sobre su labor? 

En los últimos años hemos observado un mayor conocimiento de la ciudadanía sobre las funciones de la DGM y la importancia de una gestión migratoria ordenada, segura y conforme a la ley. Sin embargo, como ocurre con muchas instituciones públicas, todavía persisten algunas percepciones equivocadas acerca de nuestro trabajo y del alcance de nuestras competencias.

En ocasiones se confunden las funciones de la DGM con las de las Fuerzas Armadas, y de otros organismos de seguridad o justicia. Nuestra misión principal es administrar y controlar los flujos migratorios, regular la permanencia de los extranjeros en el país y hacer cumplir la Ley General de Migración No. 285-04, siempre dentro del marco legal y respetando los derechos fundamentales. La protección de la frontera es responsabilidad del Ejército y del CESFRONT, nosotros sólo operamos en los puntos de control migratorio en los cruces formales de Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales.

  • Respondemos con el trabajo y los resultados que hemos logrado con la deportación de más de 675,000 extranjeros indocumentados desde el 1ero de Octubre 2024 a la fecha.

También existe la percepción de que los operativos migratorios son actuaciones discrecionales. En realidad, estos procedimientos responden a planes operativos, protocolos establecidos y criterios definidos por la normativa vigente, con mecanismos de supervisión para garantizar que las actuaciones se desarrollen de manera profesional y conforme a la ley. Por esa razón, la DGM ha fortalecido sus esfuerzos de comunicación institucional, transparencia y acercamiento con la ciudadanía, ofreciendo información oportuna sobre sus procedimientos, estadísticas y acciones.

—¿Cómo responden a las críticas de organizaciones nacionales e internacionales que cuestionan algunos procedimientos de los operativos?

La DGM respeta el derecho de las organizaciones nacionales e internacionales a expresar sus opiniones y observaciones sobre la gestión migratoria. Consideramos que el diálogo y el intercambio de puntos de vista forman parte del fortalecimiento institucional y del Estado de derecho. Al mismo tiempo, es importante señalar que la DGM desarrolla sus actuaciones en cumplimiento de la Constitución, la Ley General de Migración No. 285-04, su reglamento de aplicación y las demás disposiciones legales vigentes.

  • Todos los operativos se ejecutan conforme a protocolos establecidos y bajo mecanismos de supervisión orientados a garantizar el respeto de la dignidad y los derechos fundamentales de las personas
  • Cuando alguna organización presenta observaciones o recomendaciones, estas son analizadas con la debida atención. Si se identifica la necesidad de fortalecer procedimientos, capacitación o mecanismos de supervisión, la institución adopta las medidas que correspondan dentro del marco de mejora continua. Pero lo más importante es que hemos dado muestra de apertura a todas las organizacionales nacionales e internacionales, con quienes mantenemos una comunicación muy fluida y constante.

—En las últimas semanas se han producido apresamientos y sometimientos de agentes de Migración. ¿Qué lectura hace de esos casos? ¿Los considera hechos aislados o reflejan debilidades institucionales que deben corregirse? 

La DGM mantiene una política de tolerancia cero a las conductas que se apartan de la ley, la ética pública o los principios que rigen el servicio público. Cuando existen indicios de actuaciones irregulares por parte de algún colaborador, la institución actúa de manera inmediata, en coordinación con las autoridades competentes, para que los hechos sean investigados y, de ser procedente, sometidos a la justicia. Los casos registrados en las últimas semanas demuestran precisamente que los mecanismos de supervisión y control interno están funcionando. Ningún servidor público está por encima de la ley, y la institución no protege ni encubre conductas individuales que puedan afectar la confianza de la ciudadanía.

  • No sería responsable emitir una conclusión general a partir de casos que actualmente están siendo conocidos por las autoridades competentes. Sin embargo, sí reconocemos que toda institución pública debe revisar y fortalecer continuamente sus mecanismos de control, supervisión, capacitación y evaluación del desempeño para minimizar riesgos y prevenir cualquier conducta contraria a la normativa. 

Entre octubre de 2024 y junio de 2026, la DGM registró 423 desvinculaciones de personal conforme a las disposiciones de los artículos 84 y 94 de la Ley núm. 41-08 de Función Pública. De ese total, 117 correspondieron a la aplicación del artículo 84 y 306 al artículo 94, de acuerdo con los procedimientos administrativos establecidos por el régimen de función pública. Esto, tras comprobarse un comportamiento contrario a las normas institucionales

—¿Qué mecanismos de supervisión y control interno se han fortalecido para prevenir actos de corrupción, abuso de autoridad o posibles vínculos de agentes con redes dedicadas al tráfico de migrantes?

La DGM ha fortalecido sus mecanismos de supervisión y control interno en las áreas de Inteligencia, Contra inteligencia, Asuntos Internos, Control Migratorio y Jurídica, con el propósito de garantizar que las actuaciones de sus agentes se desarrollen con estricto apego a la ley, a los principios éticos del servicio público y a los protocolos institucionales. La integridad del personal es un elemento esencial para el cumplimiento de nuestra misión.

  • En atención a esto hemos establecido una mayor supervisión de los operativos mediante la participación de oficiales responsables y cadenas de mando claramente definidas, que verifican el cumplimiento de los procedimientos establecidos.

También se han fortalecido los procesos de investigación interna, para dar seguimiento oportuno a denuncias, quejas o cualquier información sobre posibles irregularidades, estableciendo la coordinación con los organismos de investigación y el Ministerio Público, cuando existen indicios de hechos que pudieran constituir infracciones penales, garantizando que las investigaciones se desarrollen conforme al debido proceso. 

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *